lunes, 27 de enero de 2014

LA ALIMENTACIÓN DE NUESTRAS MASCOTAS

La alimentación de los perros y gatos es un tema que nos concierne mucho a los veterinarios, ya que afecta en muchos aspectos a su salud. La salud nutricional de una mascota depende de que reciba las cantidades y proporciones correctas de nutrientes de los seis grupos necesarios: agua, proteína, grasa, carbohidratos, minerales y vitaminas. Cada especie animal tiene unos requerimientos específicos y además, cada individuo tendrá también unas necesidades particulares, habiendo numerosos factores que influirán en el tipo y cantidad de dieta como por ejemplo la raza, la edad, el tamaño, el nivel de actividad, etc.
Por esta razón, los profesionales de la salud animal siempre recomendamos alimentar a las mascotas con piensos preparados, porque están formulados con las cantidades diarias de nutrientes que tu animal necesita,  y de esta forma evitamos que sufran carencias nutricionales que dan lugar a problemas metabólicos, tan frecuentes en el pasado cuando se alimentaba a las mascotas con sobras. Además, son altamente digestibles, por lo que se reduce la incidencia de diarreas y problemas gastrointestinales, y ayudan a mantener la boca de nuestro animal sana y limpia. Por otro lado, reducen las alergias alimentarias y hacen que nuestro animal tenga una piel y un pelo sanos y brillantes.

En cuestión de nutrición animal existen numerosos mitos y errores frecuentes que los dueños de mascotas suelen cometer. ¿Quién no ha caído alguna vez en la tentación de darle a nuestro perrito un poquito de queso o una salchicha? Claro, ponen esa carita de pena y nos acaban convenciendo. Pero recuerda que alimentar a tu perro o gato con alimentos humanos o restos de nuestra comida es perjudicial para su salud. Los huesos son su peor enemigo; se astillan fácilmente y pueden obstruir el intestino o incluso perforarlo, provocando hemorragias intestinales, peritonitis e incluso la muerte.
Otro error muy típico es darles leche a los gatos. A diferencia de nosotros, los animales, a medida que crecen, dejan de producir las enzimas necesarias para digerir la leche, por lo que su ingesta les provoca graves diarreas. Si alguna vez os encontráis una camada de cachorros o gatitos huérfanos y decidís salvarlos de una muerte segura, debéis tener en cuenta que su delicado tracto digestivo no está preparado para digerir la leche de vaca que tomamos nosotros, por lo que será necesario que los alimentéis con leche en polvo para cachorros o gatitos.
Por lo tanto, para alimentar adecuadamente a nuestras mascotas, hay que proporcionarles un pienso completo y equilibrado según sus necesidades. En el mercado existen, básicamente, tres calidades de pienso. Los piensos de gama alta aseguran, mediante estudios certificados, la calidad de su pienso, realizado con carne de animal apta para consumo humano. Son los piensos más caros, pero son los mejores, ya que están elaborados con productos de alta calidad y presentan un balance adecuado de aporte energético, proteínas, hidratos de carbono y grasa. Es importante utilizar piensos de alta calidad para la alimentación de cachorros, por lo menos hasta que cumplen un año o año y medio, ya que durante este periodo de crecimiento el animal tiene requerimientos nutricionales muy altos. Los piensos de gama media presentan una fuente proteica de calidad, aunque no tanto como los anteriores. Están especialmente recomendados en perros sanos adultos, ya que económicamente son más asequibles. Los piensos de gama baja son piensos de muy baja calidad. Están compuestos mayoritariamente por piel, pluma, patas... que son los residuos del pollo y, por lo tanto, muy baratos. No son recomendables en ningún caso. 
La calidad de un pienso está directamente relacionada con el precio, ya que reside en la calidad de la materia prima, y no cuesta lo mismo un kilo de pechuga de pollo que un kilo de patas y piel, y tampoco sus valores nutricionales son iguales. Pero hay que tener en cuenta que una buena alimentación ayuda a garantizar la salud de nuestras mascotas y a la larga eso podría ahorrarnos dinero en tratamientos de enfermedades adquiridas como consecuencia de una inadecuada alimentación.
Pero para todos aquellos que no sean capaces de evitar darle a su mascota de vez en cuando algún capricho humano, hablaremos de algunos alimentos que no se les puede dar nunca, ya que son tóxicos o peligrosos para su salud.
En primer lugar, los ya mencionados huesos, que pueden causar estragos en el sistema digestivo del animal, además de rotura de los dientes, lesiones en la boca, hemorragias graves del recto, estreñimiento, etc. A pesar de la creencia popular, los huesos no se digieren, y tal y como el perro los traga, pasan por el intestino. La cirugía intestinal para extraer huesos o fragmentos de huesos del estómago o el intestino es bastante frecuente, por desgracia, y no siempre tiene un final feliz.


Otro alimento prohibido para perros y gatos es el chocolate. Sí, a nosotros nos encanta, y lo cierto es que a ellos también, pero la teobromina, un alcaloide parecido a la cafeína, es metabolizada más lentamente por los animales, lo que provoca intoxicación, apareciendo síntomas como vómitos, diarreas, hiperactividad hasta llegar al paro cardíaco, infartos y muerte. Un animal que ha comido chocolate puede tardar horas e incluso días en manifestar estos síntomas, así que, ante la más mínima sospecha, hay que acudir al veterinario.

El ajo y la cebolla son también tóxicos para perros y gatos, sobre todo la cebolla, debido a su alto contenido en tiosulfato que destruye los glóbulos rojos de la sangre provocando anemia hemolítica grave.


Otro alimento altamente tóxico para los animales es el aguacate; y no sólo es tóxica su carne, sino toda la planta, las semillas, la corteza y las hojas.



También las uvas y los frutos secos están totalmente desaconsejados, ya que pueden provocar vómitos, diarreas y fallos renales.


La cafeína también es muy peligrosa para nuestras mascotas ya que puede causar nerviosismo, taquicardias, infartos cardíacos, además de alteraciones gastrointestinales.

Otro premio muy típico que se les suele dar a perros y gatos es el embutido; lo cierto es que, además del alto contenido en grasas, tiene un exceso de sal para nuestras mascotas, provocando dolores estomacales, hipertensión, etc.


Y por supuesto, el alcohol está terminantemente prohibido para nuestros animales de compañía. Pequeñas cantidades son suficientes para causar intoxicación, provocando depresión del sistema nervioso, así como del sistema respiratorio y cardíaco. También causa hiperexcitabilidad (llegando incluso a volverse agresivos), incontinencia urinaria y desarreglos gastrointestinales.



Como podéis ver, hay numerosos alimentos que, aunque para nosotros son de consumo casi diario, resultan altamente peligrosos para los animales. Ten en cuenta estos consejos a la hora de alimentar a tu mascota y si tienes dudas pregunta a tu veterinario más cercano.

lunes, 20 de enero de 2014

ENFERMEDADES INVERNALES

El invierno ya se hace notar y ha llegado la nieve, así que vamos a hablar un poco de las enfermedades invernales más típicas de nuestras mascotas.
Las bajas temperaturas de esta época del año no sólo nos afectan a nosotros; también pasan factura a nuestras mascotas, sobre todo a los cachorritos, a los perros mayores y a los gatos que tienen acceso al exterior de la casa. Por eso, hoy comentaremos algunas de las patologías que causan más estragos entre nuestras mascotas durante el invierno, y además, os daré algunos consejos para prevenirlas.



La patología más frecuente en aparición, al igual que en la especie humana, no es otra que la enfermedad respiratoria, que tiene su principal exponente en lo que vulgarmente conocemos como gripe y que entre las diferentes especies animales está provocado por diferentes virus y asociaciones bacterianas.
En el perro se presenta como traqueobronquitis infecciosa canina, más conocida por su nombre común o “tos de las perreras”, que es el análogo a la gripe humana. En este caso en lugar de estar provocada por el virus influenza, diferentes agentes virales (como el adenovirus canino y parainfluenza, principalmente) se asocian con diferentes entidades bacterianas (generalmente, bordetella bronchiséptica) que complican el cuadro clínico. La podemos reconocer fácilmente, ya que presenta como síntoma principal una tos seca y persistente, de aparición típicamente nocturna y en estados de excitación; pueden aparecer también estornudos, conjuntivitis y mucosidad nasal. Si la infección se agrava puede afectar a las vías respiratorias bajas y evolucionar a bronquitis o neumonía.



Es una enfermedad altamente contagiosa para los demás perros, ya que se transmite por vía aérea a través de la tos y estornudos o por contacto directo. Es muy común entre los perros que conviven en lugares donde hay una gran población perruna como residencias caninas o perreras, pero no es exclusiva de los animales hacinados, por lo que nuestro perro de casa también puede contagiarse si entra en contacto durante el paseo con algún perro enfermo.
La prevención la podemos lograr mediante la protección ante el frío de nuestras mascotas; tened especial cuidado y atención con aquellos perros que duermen en el exterior, a los cuales habría que habilitarles una caseta o un refugio. Para aquellos perrillos de raza toy o aquellos especialmente frioleros, puede ser buena idea comprarles un abrigo canino; ya sé que a algunos de vosotros os parecerá una horterada, pero horterada o no, puede ser útil para que tu mascota no enferme tan fácilmente, y como dice el refrán: ande yo caliente, ríase la gente. Hay que evitar también en la medida de lo posible los cambios bruscos de temperatura. Y, por supuesto, la forma más eficaz de prevenir la tos de las perreras es mediante la vacunación anual de la enfermedad. Esta vacuna es un poco diferente a las que estaréis acostumbrados a ver, ya que se administra por vía nasal en lugar de inyectarse por vía subcutánea.
La primera vez que vacunéis a vuestro perro de la tos de las perreras, será necesario administrarle dos dosis con un intervalo de tiempo de 2 o 3 semanas entre ellas y posteriormente, como ocurre con las demás vacunas, hay que administrar recuerdos anuales para mantener la inmunidad del can frente a la enfermedad.
Pero el perro no es el único que sufre las inclemencias del tiempo; en el gato, la “gripe felina” hace referencia a la rinotraqueítis felina. Esta enfermedad está causada por la asociación de varios virus, como el herpesvirus y el calicivirus felinos. La presentación más típica incluye episodios de estornudos y ojos llorosos y enrojecidos, así como en algunas ocasiones, descarga nasal, tos y fiebre. Normalmente los gatos dejan de comer, entre otras causas por el taponamiento nasal que le impiden oler los alimentos estimulando su apetito. Por esta razón, es aconsejable ofrecerles alimento para gatos en lata y calentarlo un poquito en el microondas para aumentar su aroma y facilitar su ingesta.



La prevención, al igual que en el perro, la logramos mediante la vacunación anual frente a los microorganismos causantes, y manteniendo a nuestro bigotudo en ambientes cálidos y abrigados.
Y, aunque es cierto que el mal tiempo afecta más frecuentemente a las vías respiratorias, no son los únicos procesos que pueden detectarse durante el invierno.
Todas las dolencias del aparato locomotor empeoran con el frío. Las enfermedades articulares crónicas, como la artrosis, tienen tendencia a empeorar y manifestarse con más fuerza en esta estación, ya que el frío y la humedad son sus archienemigos. El dolor se intensifica y como consecuencia, al animal le cuesta moverse, rehusando subidas y bajadas de pendientes o escaleras, donde, generalmente, se manifiesta con mayor grado la afección.
Para prevenir estos problemas, además de evitar el frió mediante abrigos y prendas, es importante luchar contra la obesidad mediante el ejercicio moderado diario intentando que no se interrumpa a pesar del mal tiempo.
No obstante, si notas que tu perro camina con dificultad o que le cuesta levantarse después de estar un rato tumbado, es importante acudir al veterinario para que este valore la posible necesidad de administrarle medicación que calme el dolor de la “crisis artrósica”, y complejos condroprotectores que ayuden al fortalecimiento articular colaborando de esta forma a ralentizar la aparición de los síntomas de esta enfermedad degenerativa de huesos y articulaciones.



Otra patología que se ve mucho en esta época y que ocurre con mayor frecuencia en los perros de orejas caídas, son las otitis. Son más frecuentes en los perros a los que les gusta jugar bajo la lluvia o revolcarse en el pasto húmedo. De esta forma, sus oídos se humedecen y al no ser secados de inmediato, se facilita la proliferación de hongos y bacterias produciendo la inflamación e infección del conducto auditivo. Los signos clásicos de una otitis son mal olor en los oídos con secreciones oscuras o pus, inflamación, dolor y mucha picazón, por lo que el perro sacude constantemente la cabeza e incluso la llevan ladeada.
No dejes pasar de largo estos síntomas si aparecen en tu perro, ya que si la otitis no se trata a tiempo puede acarrear un agravamiento y peores consecuencias para el animal.



Bueno, pues espero que ahora que sabéis un poco más sobre los procesos invernales más frecuentes en nuestras mascotas podías disfrutar de la nieve; eso sí, siempre bien abrigados, vosotros y el perro.

jueves, 16 de enero de 2014

MI PELUDO AMIGO SE HACE VIEJO...

Actualmente, cada vez son mejores los cuidados, tanto médicos como nutricionales, que reciben los perros y esto hace que se incremente su longevidad. Eso es una buena noticia, ya que nuestras mascotas vivirán más y mejor, pero como consecuencia, este aumento de la esperanza de vida supone nuevos retos para sus dueños y también para nosotros, los veterinarios, ya que aparecen enfermedades y patologías relacionadas con el envejecimiento que anteriormente no llegaban a manifestarse al no llegar a ser tan viejos nuestros animales de compañía.
Una de estas enfermedades, propia de animales geriátricos, es la disfunción cognitiva, de la cual quiero hablaros hoy un poco.
El Síndrome de Disfunción Cognitiva es una alteración neurodegenerativa que afecta a la capacidad cognitiva de los perros y gatos geriátricos.
En nuestros perros y gatos más viejos se producen una serie de cambios anatómicos en el sistema nervioso central, ya que la edad provoca alteraciones como pérdida de masa encefálica, aumento del tamaño de los ventrículos, calcificación de las meninges y una reducción en el número de neuronas.
Además, al igual que sucede en la especie humana, en los animales con disfunción cognitiva se observan depósitos de una sustancia llamada beta-amiloide en forma de placas e infiltrados perivasculares, es decir, alrededor de los vasos sanguíneos; esta acumulación de beta-amiloide, parecen ser uno de los principales factores desencadenantes del problema. La cantidad de sustancia beta-amiloide depositada en el cerebro se correlaciona directamente con la severidad de este síndrome.
A pesar de toda esta palabrería científica, lo más importante es que sepáis que, al tratarse de una enfermedad degenerativa, los síntomas se presentan de forma lenta y progresiva, y no siempre es fácil apreciarlos en un principio.
Los signos clínicos del Síndrome de Disfunción Cognitiva se clasifican tradicionalmente en cuatro categorías de la conducta:
Por un lado, se producen cambios en los ciclos de sueño, de modo que los perros afectados duermen más durante el día y permanecen despiertos por la noche gimiendo, lloriqueando, paseando de un lado a otro o arañando el suelo o las puertas.



Además, se produce una disminución en la interacción social, por lo que la interacción del perro con los miembros de la familia se vuelve menos frecuente y menos intensa, afectando también al acercamiento y socialización con otros perros.



Por otro lado, se observa también una pérdida de los hábitos higiénicos, es decir, puede ocurrir que el perro orine o defeque dentro de casa, aun habiendo aprendido de pequeño que tiene que esperar a salir fuera. Es como si lo hubiera olvidado y lo hace sin reparar en la ausencia o presencia del dueño.
La cuarta categoría se refiere a la aparición de signos de desorientación. Algunos animales parecen perdidos dentro de la casa o en la calle. Mantienen la mirada perdida, ensimismados en una esquina, dirigiéndose hacia una puerta equivocada o por el lado incorrecto, o bien deambulando sin ningún propósito.



Además de estas categorías principales, pueden observarse también alteraciones del apetito, aumento de la ansiedad, aparición de fobias o miedos nuevos, intolerancia al ejercicio y dificultad para subir escaleras, conducta destructiva en ausencia del propietario y otros signos compatibles con la ansiedad por separación cuando se queda solo.
Será necesario hacer un reconocimiento médico del perro para descartar cualquier otra patología. En caso de ser diagnosticado el síndrome de disfunción cognitiva, se comenzará con el tratamiento farmacológico, y en la mayoría de los casos, se notará la mejoría en tan solo un par de semanas, aunque en otros casos puede tardar en apreciarse unos dos meses. Además, es importante iniciar también una alimentación específica, que ayudará a ralentizar la sintomatología de los perros con este problema. La marca de piensos Hill´s ha sacado al mercado un pienso específico para esta dolencia y lo tienes a tu disposición en el Centro Veterinario MaciDog.
No obstante, existen algunas medidas sencillas para facilitarle la vida a nuestro viejuno amigo, como por ejemplo realizar más paseos al día, aunque sean más cortos, para que pueda hacer pis o caca fuera de casa, o instalar rampas en los lugares donde tengamos escaleras; no os echéis las manos a la cabeza, que no os estoy pidiendo una reforma de la casa, bastaría con colocar un tablón de madera en el escalón de la entrada para facilitarle el paso a nuestro perrete.



Si después de todo esto, todavía os quedan dudas sobre esta enfermedad típica de animales de avanzada edad, no dudéis en pasar a visitarme y hablaremos con más detalle de vuestro caso en particular.

martes, 17 de diciembre de 2013

CAMISETAS SOLIDARIAS MaciDog

El Centro Veterinario MaciDog de Fabero pone a la venta 3 originales modelos de camisetas. Solo cuestan 6 euros!! y lo mejor de todo es que los beneficios obtenidos serán DONADOS ÍNTEGRAMENTE a la Protectora El Bierzo y Laciana, para ayudar a los peludos que allí se encuentran!! No dejéis pasar la oportunidad de colaborar con la magnífica tarea que allí se lleva a cabo por los perretes más necesitados y, de paso, lucir un look original y divertido!! :D Están disponibles desde la talla S hasta la XL y si alguien necesita tallas pequeñas para niños/as se pueden hacer por encargo!! :D 




Pueden ser el regalo perfecto para estas navidades, sobre todo para los peludos de la prote. Cualquier ayuda es buena para ellos!!

viernes, 20 de septiembre de 2013

ESTERILIZACIÓN

Hoy vamos a empezar hablando de un tema que me parece realmente importante, sobre el cual siempre hay infinidad de opiniones. 
Quiero hablar de la importancia de la esterilización o castración de perros y gatos. 



Muchas personas piensan que es una crueldad, pero lo cierto es que todas sus consecuencias son beneficiosas para el animal y también para su propietario. El problema es que hay gente que tiende a pensar en la castración de su perro o gato como si se tratara de una persona y ahí está el principal error. No debemos humanizar a nuestras mascotas, porque esa actitud no les beneficia en ningún caso. Hay que tener claro que son animales y como tales tienen unas necesidades diferentes a las nuestras. Nuestro perro no sale a ligar un viernes por la noche o invita a una copa a una perrita guapa para ver si puede llevársela a casa. Ellos actúan movidos por instintos y feromonas. La perra sale en celo y el macho recibe la invitación a través del olfato. Es así de simple. No hay largas citas de cortejo, ni relaciones monógamas, ni nada de eso. Sólo se trata de procrear, de perpetuar sus genes y con ello su propia especie. Así que, al pensar en la castración, hay que hacerlo desde la perspectiva no humana.
Antes de nada, voy a explicar rápidamente qué es la esterilización, para que después podamos hablar de porqué es beneficiosa.
La esterilización es el procedimiento quirúrgico que se realiza para prevenir la reproducción no deseada. En el caso de las hembras, se denomina ovariohisterectomía, y consiste en quitar el útero, las trompas de Falopio y los ovarios. En relación a los machos, se retiran los testículos y se conoce como orquiectomía. Ambos procedimientos se realizan bajo anestesia general, por supuesto, aunque el riesgo anestésico en animales jóvenes y sanos es menor.
Vale, pues ahora ya podemos preguntarnos por qué es bueno castrar a nuestro perro o gato, ya sea macho o hembra. La verdad es que hay tantas ventajas, que no sé por dónde empezar.
Lo primero que voy a mencionar son los beneficios que supone para la salud del animal, ya que como veterinaria, para mi es lo prioritario.
En el caso de las hembras se previenen enfermedades originadas por desórdenes hormonales, como la hipersexualidad que consiste en la aparición de celos de larga duración separados por cortos espacios de tiempo, o la hiposexualidad, que es todo lo contrario, ya que se presentan celos demasiado cortos y la perra suele ser estéril. La ovariohisterectomía también previene enfermedades venéreas, como el tumor de stiker, e infecciones uterinas que son consideradas de riesgo, como la piómetra, que consiste en la acumulación de pus en el interior del útero. Otra ventaja clara es la disminución de la probabilidad de que la perra sufra tumores mamarios en la etapa adulta, los cuales pueden volverse cancerígenos. Como podéis ver, son muchos los beneficios que obtiene la perra o gata con respecto a su salud.
Por otro lado, en los machos también se mejora su calidad de vida, ya que se previene la aparición de tumores testiculares e incluso disminuye la incidencia de problemas de próstata.
En cuanto a otro tipo de ventajas que proporciona la esterilización de nuestros animales, se encuentran las mejoras de su comportamiento.
Se evitan gestaciones no deseadas y, por lo tanto, el nacimiento de cachorros y gatitos que acabarán siendo cruelmente sacrificados sin tener la oportunidad si quiera de disfrutar de la vida, o lo que es peor, si cabe, serán abandonados a su suerte teniendo que buscarse la vida, comiendo basura y sufriendo las inclemencias del tiempo.



Además, desaparecen las conductas indeseadas y molestas para el propietario, como el sangrado en las perras durante la época de celo o los maullidos intensos de las gatas. También, disminuye el marcaje y el vagabundeo por parte de los gatos machos que suelen acarrear peleas con el consiguiente riesgo de propagar el contagio de la leucemia felina.
También disminuyen las peleas entre perros machos, y mejora la socialización en general de nuestras mascotas con otros perros e incluso con animales de especies diferentes.
Espero que seáis capaces de apreciar todas estas ventajas, que son muchas, aunque seguro que alguna me dejo en el tintero.
No obstante, sé que existen prejuicios frente a la castración por culpa de la falta de información o, lo que es peor, la mala información que se corre de boca en boca. Por eso, aprovecho esta ocasión, para desmontar algunos mitos sobre la castración.
En primer lugar, hay gente que piensa que la personalidad de su mascota cambiará drásticamente tras la operación. Como hemos visto, algunos de estos cambios son para mejor, por lo que no entiendo muy buen cuál es el problema. En el caso de perros de trabajo o de entrenamiento, no existen evidencias científicas de que se produzcan cambios apreciables relacionados con su tarea, así que el perro cazador seguirá cazando, el perro pastor seguirá cuidando de su rebaño, el perro de guarda protegerá igualmente su casa y el perro atleta no dejará de realizar sus ejercicios de entrenamiento.
Otra de las creencias populares más extendidas es que es necesario que la hembra tenga una camada antes de esterilizarla. Esto es totalmente incierto. De hecho, una vez que la perra cumple los 6 meses ya puede someterse a la cirugía, incluso antes de que haya tenido el primer celo. Algunas personas creen que hay que esperar a que tenga ese primer celo, para que la perrita haya completado su crecimiento, pero en realidad la castración antes del primer celo no afecta negativamente al crecimiento. Además, este celo ha producido la estimulación del tejido mamario, por lo que aumenta el riesgo de padecer tumores de mama en un futuro.
Y por supuesto, está el tópico de que los animales castrados engordan. No voy a decir que eso sea una mentira como una casa, porque lo cierto es que los animales esterilizados pueden tender a la obesidad. Esto tiene una explicación científica, ya que se ha comprobado que los animales, una vez castrados, tienen unos requerimientos nutricionales más bajos que antes de someterlos a la cirugía.
Pero como ya sabemos que necesitan comer menos, el remedio es muy sencillo y consiste simplemente en darles una alimentación adecuada a su nueva condición; será necesario proporcionarles un pienso de calidad o bajo aporte energético, es decir, tendrán q ser alimentados con un pienso ligth, en una proporción correcta y por supuesto, realizar ejercicio diario. Así evitaremos que nuestra mascota aumente de peso.
Espero que haya quedado claro que la esterilización es buena para la salud de nuestras mascotas y que además proporciona beneficios también para sus propietarios. No dejéis que los prejuicios y los sentimientos humanos se antepongan a la salud de vuestros animales; tu perro no se sentirá menos perro y tu perra no caerá en depresión por no poder tener hijos. Recordad que los animales no ven la vida como nosotros, no sueñan con poder asistir a la boda de sus cachorros, ni al nacimiento de sus nietos. Simplemente, tendrán una necesidad menos que satisfacer, lo cual les permitirá ser más felices al tener una cosa menos de la que preocuparse.


viernes, 28 de junio de 2013

VIAJAR EN VACACIONES CON MASCOTAS

Ahora que por fin ha llegado el verano, es hora de tomarse unas vacaciones y seguro que muchos de vosotros tenéis pensado llevar también a vuestras mascotas, lo cual es estupendo, pero a la hora de planificar el viaje, hay que tener en cuenta hasta el más mínimo detalle.

En primer lugar, cuando viajéis con vuestras mascotas, cercioraos de que todas sus vacunas están al día y no os olvidéis de llevar siempre su documentación.

Si tenéis pensado viajar en vuestro coche particular, lo más seguro es que el perro ya esté acostumbrado y el viaje no se le haga tan pesado.
Los gatos generalmente viajan en su trasportín, así que este tendrá que estar colocado en el coche de forma que no se vuelque al dar una curva y que ningún otro objeto o parte del equipaje pueda caerle encima.
Si se trata de un perro grande, lo mejor sería llevarlo en el maletero, quitando la bandeja, claro, y colocando una reja o una malla de tela que separe el maletero del resto del coche. Si el perro viaja en los asientos de atrás, podrá ir en su trasportín o no, pero si no viaja en el trasportín debe llevar un cinturón de seguridad especial para perros. Tened en cuenta que no todos los cinturones que se venden para perros están homologados, así que si queréis evitar que os multen, preguntad antes de comprar.



Y aunque resulta muy gracioso ver un perrillo sacando la cabeza por la ventanilla del coche, con la lengua fuera y las orejas sacudidas por el aire, no dejéis que vuestra mascota viaje así, podría producirle otitis o conjuntivitis, e incluso podría golpearse con algún obstáculo.



Es importante realizar paradas cada 2 horas para beber algo y estirar las piernas y tu perro agradecerá dar un pequeño paseo. Pero recuerda sacar a tu perro del coche con la correa puesta para evitar que otro vehículo pueda atropellarlo.

Evitad siempre que podáis dejar al animal solo en el coche; desgraciadamente cada año mueren muchos perros y gatos por un golpe de calor al quedar encerrados en un vehículo sin apenas ventilación. En estas fechas no es muy frecuente, pero queda ya dicho para cuando llegue el verano y haga mucho calor. Si el perro o el gato ha de quedar solo en el coche, no os olvidéis de bajar un poco las ventanillas y dejar el coche a la sombra.

No penséis que todas estas cosas son una tontería, porque lo mismo que hay unas normas de seguridad vial para nosotros, también las hay para nuestras mascotas, evitando así que puedan sufrir algún daño durante el viaje o que puedan provocar distracciones o accidentes.

Por otro lado, hay animales que se marean durante el trayecto o que no están acostumbrados a viajar y se pasan toda la travesía ladrando o maullando desesperadamente. Antes de llegar a esa situación que os acabará sacando de quicio y hará que empecéis las vacaciones más estresado de lo que ya estabais, consultad con vuestro veterinario las opciones para que el animal viaje tranquilo. Podéis darle una pastillita para el mareo o llevarlo a hacer ejercicio antes del viaje, así estará cansado y querrá descansar o dormir hasta llegar a vuestro destino.

Otra cosa a tener en cuenta antes de viajar con nuestra mascota es hacer su equipaje. No os olvidéis de su pasaporte y su cartilla sanitaria y deberías tener un veterinario localizado en la ciudad a donde vayáis, por si fuera necesario hacerle una visita o surgiera alguna urgencia. Guardad su número de teléfono y su dirección y tenedla siempre a mano.
Además, para que nuestro perro o gato esté a gusto en vuestro lugar de destino, deberíais llevarle su camita y alguno de sus juguetes y, por supuesto, su comedero y su bebedero. En cuanto a la comida, es preferible que la llevéis de casa, por si en la ciudad a la que vais, no la tuvieran; ya sabéis que es preferible no cambiarle bruscamente la alimentación.
Y si vuestra mascota sufre de alguna enfermedad y está tomado tratamiento, no os olvidéis de meter su medicación en su maleta.

Algunas personas optarán por otro medio de transporte diferente al coche. En caso de viajar en avión, tened en cuenta que cada compañía aérea tiene su propia normativa con respecto a las mascotas, así que antes de comprar el billete es importante que os informéis de sus exigencias.
Normalmente, en función del peso, nuestro perro podrá viajar con nosotros en cabina o tendrá que ir dentro de una jaula en la bodega.
Para viajar en cabina es necesaria una autorización previa por parte de la compañía, ya que es habitual que exista una limitación en el número de animales admitidos. Nuestra petición podría ser denegada si ya hubieran otras reservas previas. Además, en cabina sólo podrán viajar animales pequeños de menos de 6 kilos y deberán hacerlo en un trasportín seguro y confortable.
Si tu mascota pesa más de 6 kilos deberá viajar en la bodega, en una jaula homologada. Este tipo de viajes suele provocarles bastante estrés, por lo que puedes consultar con tu veterinario la posibilidad de administrarle algún sedante suave antes del viaje.
De todas formas, tanto si el animal viaja en la cabina o en la bodega, deberéis pagar la tasa correspondiente, que podrá ser diferente según la compañía.


Algunos de vosotros viajaréis en tren. En los trenes de alta velocidad o larga distancia de la Renfe, el transporte se limitará a pequeños animales domésticos, entendiendo como tales, perros, gatos y aves. Se admitirá como máximo un solo animal por viajero, siempre dentro de una jaula o elemento con dispositivo que permita contener y retirar los residuos.
Como regla general no se admitirán animales cuyo peso máximo exceda  de 6 kilos y contenedores con  dimensiones superiores a 60x 35x35 cm.
No obstante, os recomiendo que pidáis la información necesaria antes de comprar los billetes y así no habrá inconvenientes de última hora.

El transporte de animales en autocares es bastante más restrictivo, así que deberéis preguntar si podéis viajar con vuestra mascota y en qué condiciones.

Por otro lado, si el viaje que pensáis realizar es al extranjero, tendréis que planearlo con mucho más tiempo de antelación. Afortunadamente, casi todos los países permiten la libre circulación de las mascotas más comunes; la condición es que éstas se encuentren en perfectas condiciones sanitarias y que se cumpla la normativa específica de cada país de destino.
Lo primero que necesitaremos conocer, antes de viajar, serán los requisitos solicitados por la aduana del propio país al que nos desplacemos. Mi consejo es que hagáis una visita previa a la embajada o consulado donde os asesoren detalladamente al respecto, para evitar desagradables sorpresas posteriores. 

Por regla general, los requisitos para viajar a los países de la Comunidad Europea son: presentar el pasaporte del animal, con sus vacunas y desparasitaciones al día; por supuesto, que el animal esté identificado mediante microchip o tatuaje; y que conste que ha sido vacunado contra la rabia.
Para viajar a otros países, pueden exigirse otros certificados sanitarios, por lo que habrá que informarse bien antes del viaje, ya que en algunos países con una normativa muy exigente podrían inmovilizar a nuestra mascota en instalaciones de cuarentena, devolverla al país de origen o incluso determinar su sacrificio.
Para evitar cualquiera de estos problemas, respetad meticulosamente la normativa de cada país.


Ahora que ya sabéis mucho más sobre cómo viajar con vuestras mascotas, espero que tengáis un buen viaje y disfrutéis de las vacaciones!!


viernes, 7 de junio de 2013

OBESIDAD CANINA Y FELINA

Hoy quiero hablar de un problema cada vez más extendido entre la población canina y felina. La obesidad. 
Cuando se trata de nosotros, los humanos, solemos preocuparnos bastante de nuestro aspecto físico, sobre todo ahora que se acerca el verano y todos queremos lucir palmito en la piscina o en la playa. 
Seguro que todos sabéis lo difícil que es deshacerse de esos kilitos de más; pues el sobrepeso en nuestras mascotas también es algo de lo que deberíamos preocuparnos. A pesar de que ellos no tienen prejuicios como nosotros, ni necesitan presumir de cuerpo diez, la obesidad es igualmente perjudicial para su salud.



Cuando un animal consume más calorías de las que su organismo utiliza, el exceso de tejido adiposo, es decir, la grasa, se acumula en el cuerpo. Y de quién creéis que es la culpa de que un perro o un gato consuma más calorías de las que necesita? Pues, por supuesto, de su dueño. Los propietarios tienden a humanizar a sus mascotas, de modo que creen que deben variar la comida, incluir en la ración los alimentos que se cocinan en casa y sobre todo tratan de fortalecer los lazos de unión con sus mascotas a través de premios de comida.
Además, nuestro estilo de vida, cada vez más sedentario, es contagiado a nuestros animales. Los sacamos menos a pasear, o caemos en la equivocada creencia de que no necesitan hacer ejercicio regularmente. Esto último es especialmente frecuente entre los dueños de perros de razas pequeñas, que creen que al ser sus perrines de pequeño tamaño no tienen la misma necesidad de correr que un perrazo de 40 kilos.
Pero claro, esto es un error garrafal, ya que independientemente del tamaño de nuestra mascota, todas necesitan comer de forma equilibrada y sobre todo ejercitarse para tener una vida saludable, tanto física como psicológicamente. Y los gatos otro tanto de lo mismo; ellos también necesitan hacer ejercicio, pero como no solemos sacarlos a pasear, aquellos gatos caseros que no tienen acceso al exterior van a necesitar un poco más de atención por parte de su dueño. Hay que dedicarles un poco más te tiempo, para jugar con ellos cada día, y conseguir así que se muevan y no se pasen el día tumbados en el sofá.
Pero estas no son las únicas causas del sobrepeso en los animales de compañía. En algunas ocasiones la culpa no es exclusivamente del dueño, sino que los desórdenes alimenticios también pueden estar provocados por algunas patologías, como por ejemplo alteraciones hormonales o trastornos emocionales.
Además, hay algunas razas que están más predispuestas a engordar, como el cocker, el Beagle, el pequinés, el teckel, el labrador y el golden retriever. Pero esto no quiere decir, que las demás razas que no he mencionado vayan a tener un peso ideal pase lo que pase, porque existen otros factores que también son importantes, como por ejemplo, la edad, ya que a medida que nuestros perros o gatos se hacen viejos, aumenta su tendencia a ganar kilos.
Y después de todo esto, algunos de vosotros estaréis mirando ahora mismo hacia vuestras mascotas pensando: estará gordo o es que es de complexión fuerte? Pues eso es algo que vuestro veterinario debe evaluar, porque vosotros nunca seréis lo suficientemente objetivos. Por eso se dice que un animal está obeso cuando presenta un aumento del 20 al 25 % del que se supone que es su peso ideal.
No obstante, hay algunos detalles en los que podéis fijaros para acabar de convenceros de que vuestro perro o gato está gordo, como por ejemplo, si al palpar el tórax sois incapaces de contar o diferenciar las costillas debido a la gruesa capa de grasa que las recubre, o que el animal presente una gran acumulación de grasa en la zona lumbar y la base de la cola y que el abdomen sea tan ancho como el pecho.



Además, seguramente el animal manifestará intolerancia al ejercicio, dificultad para saltar y cansancio o jadeo al más mínimo movimiento.
Pero lo más importante de todo esto es que seamos conscientes de los inconvenientes de que nuestro peludo amigo esté pasadito de peso. 
Algunas de las consecuencias que se derivan de la obesidad en nuestras mascotas son trastornos importantes de locomoción debido a artrosis, hernias discales o rotura de ligamentos.
También son frecuentes las alteraciones respiratorias, ya que la acumulación de grasa disminuye la capacidad inspiratoria y el volumen residual de oxígeno en los pulmones, dificultando la respiración y agravando la resistencia al ejercicio.
Por otro lado, igual que en medicina humana, el sobrepeso predispone al sufrimiento de alteraciones cardiovasculares, como aumento de la frecuencia cardíaca, hipertensión o aumento del gasto cardíaco.
Pero además, esta hipertensión puede afectar a otros órganos internos, como el riñón, provocando una insuficiencia renal.
También se producen alteraciones digestivas, como irritación gástrica, estreñimiento o flatulencia, debido al excesivo aporte de grasas en la dieta, que a mayores puede originar una sobrecarga a nivel hepático por una degeneración grasa y la posibilidad de colelitiasis debido a un aumento de los triglicéridos.
Os parece poco todo esto? Porque todavía hay más, ya que  los animales obesos pueden padecer alteraciones endocrinas, como la diabetes tipo II, sobre todo en gatos, además de intolerancia al calor, infertilidad, coagulopatías, trombosis, problemas cutáneos, y por supuesto, un incremento del riesgo quirúrgico y anestésico.

Bueno, pues espero haberos asustado (“entre comillas”) lo suficiente como para que prestéis mucha atención a lo siguiente de lo que vamos a hablar, ya que conseguir que un perro o un gato bajen de peso no es fácil.


Por supuesto, el punto más importante es la concienciación del propietario de que su mascota necesita adelgazar para estar saludable.
Hoy en día existen dietas especiales que garantizan la pérdida de peso en tan solo unas semanas, pero hay que tener en cuenta algunas cuestiones importantes. En primer lugar, la pérdida de peso debe ser siempre progresiva y gradual. Además, debemos acabar con la administración de comida casera o restos de nuestra comida.
Para empezar, debemos determinar cuál es el peso óptimo de nuestra mascota, teniendo en cuenta que se trata de un objetivo a medio-largo plazo.
Comenzaremos con una dieta especial, repartiendo la dosis diaria en varias tomas; lo ideal serían 3 o 4 tomas al día para aumentar el gasto energético.
Es importante que el animal beba bastante agua y sobre todo que haga ejercicio regularmente.
Si hay más mascotas en casa, lo mejor es que coman separados o al menos bajo supervisión, ya que el animal en proceso de adelgazamiento podría comerse la ración de los demás.
Ya os aviso de que no será una tarea fácil, aunque es cierto que se notan mejores resultados al principio y después la disminución de peso es más progresiva. Pero sobre todo es importantísimo que el dueño se involucre en el proceso y no acabe sucumbiendo a la carita de pena que ponen para conseguir un pedazo de comida extra.



Eso sí, una vez que consigamos el peso ideal, hay que mantenerlo, así que no podemos volver a las malas costumbres; el animal necesitará seguir haciendo ejercicio diario y deberá comer un pienso de mantenimiento para que todo el esfuerzo no haya sido en vano.